Estamos acostumbrados a desconectar nuestras emociones, esas que no son agradables para nosotros y, sin darnos cuenta, vamos generando un cúmulo de traumas que, de un modo u otro, en algún momento de nuestra vida ocurrirá algo que los detonará.

Ni siquiera seremos conscientes que procede de aquella situación, que en su momento no supimos o no teníamos la comprensión suficiente como para enfrentarla.

¿De qué forma inciden estos traumas en nuestras vidas?

Muchos de esos traumas podrán tener un origen grave o no, siempre dependiendo de las experiencias vividas dentro del entorno familiar, social y cultural del que hayamos estado rodeados.

Es importante saber que dentro del mismo entorno familiar pueden existir dos o tres personas viviendo la misma experiencia traumática y ninguna de ellas la vivirán y sentirán de la misma manera.

¿Porqué? Muy sencillo, cada uno de nosotros tenemos la habilidad de generar ciertos patrones de supervivencia ante situaciones que nos puedan generar estrés y simplemente serán mecanismos de defensa para ayudarnos a sobrellevarlos.

La forma en que actuemos será lo que nos ayude, o de lo contrario quedará grabada en nuestro inconsciente, esperando el momento y,  sin previo aviso,  salir al exterior.

                Detonantes trauma

La manera de gestionarlos será lo que haga que en un futuro nos afecte o no en mayor medida.

Conforme vamos creciendo este tipo de traumas que se han ido generando se irán acumulando y en algún momento necesitarán ser tratados para poder llevar una vida lo más sana y feliz posible.

Puede ser difícil pensar en vaciarlos conforme crecemos, pero,  si cabe la posibilidad, y es importante no dejar que nos limiten la vida.

Los tipos de traumas más comunes que nos afectan de manera muy incisiva en la infancia y generan mucha ansiedad en la vida de adultos son:

• Abandono

• Rechazo / Falta de cariño

• Humillación

El Trauma de sentirnos abandonados

 Ya desde que somos bien pequeños desarrollamos ese miedo a sentirnos abandonados y simplemente por la acción de nuestros padres al dejarnos en la guardería o colegio por primera vez. En ese momento se produce una separación afectiva demasiado grande ante la que no tenemos ningún tipo de comprensión y a la cual, en ocasiones, ha producido en muchos de nosotros un gran trauma por miedo a quedarnos solos.

                Abandono

Ese miedo se convierte en mayor, cuando si por alguna razón alguno de los padres no se hace cargo del niño y aquí se empieza a confeccionar un problema mayor, generando en el pequeñ@, a consecuencia de estar solo, una falta de cariño, apego y comprensión por parte de los padres incluso, porque quizás alguno de ellos le abandono en algún momento.

Sentir el trauma al rechazo/ falta de cariño

 En diversas ocasiones muchos de nuestros padres se pasaron el día criticando nuestra forma de ser, los estudios, nuestros gustos, nuestras relaciones.

Esto de alguna manera fue generando una gran incomprensión en la que muchos de nosotros nos sentíamos de forma automática rechazados y, a su vez, se fue generando un sentimiento de culpa innecesario, acompañado de un crecimiento de inseguridad y falta de confianza en nosotros mismos, llegando a afectar nuestro día a día tanto a nivel personal como social.

Inexorablemente, la sensación de sentirnos rechazados ya quedaba implantada.

Por otro lado, a la par se gesta esa sensación de falta de cariño a través de las criticas mencionadas anteriormente, y en algunas otras ocasiones se les recuerda diariamente que no les quieren (quizás en aquellos que fueron padres y precisamente no querían serlo).

A través de este rechazo y falta de cariño generados, la vida estará condicionada y no es fácil de llevar para un niño, ya que crecerá con el convencimiento absoluto de que está solo por su culpa y que nadie le quiere.

Es un trago difícil de digerir.

Sentirnos humillados da lugar a a un trauma llamado ansiedad 

Hoy en día sentirse humillado o ser objeto de burla puede estar a la orden del día, no únicamente esto se va a dar en el ámbito familiar, muchas veces este tipo de trauma se genera en el entorno escolar.

Este sentimiento es muy destructor dado que el niño no tiene herramientas para poder sobrellevar esa carga y en consecuencia incide sobre su autoestima de una forma brutal y condicionando su vida, a la par que se va haciendo mayor, ya que, además de la falta de confianza y autoestima, podrá llegar a tener ansiedad con tendencia a la depresión y dependencia emocional.

Este tipo de situación conlleva a que sean personas con facilidad a aislarse socialmente el día de mañana y con dificultad para expresar sus emociones.

En otras ocasiones, la humillación es producto de la violencia familiar.

Cuando un niño es testigo de maltrato físico dentro de la familia originará este tipo de sentimientos por parte de él, pero con un condicionamiento nada sano, ya que por las circunstancias vividas creerá que esa situación es normal y acabará repitiéndolo en su vida futura en modo automático y de forma inconsciente, y más aún cuando, de forma continua, ha vivido el maltrato físico entre sus padres.

Aquí ya estaríamos hablando de una distorsión de la realidad generada en el niño (con el tiempo adulto) en cuánto a la vida familiar y de pareja. Si a pesar de todo esto, el maltrato es sufrido por el niño estaríamos en una situación mayoritariamente mucho más compleja.

Independientemente de los sentimientos anteriormente citados, tendríamos a una persona que en un futuro no sabría ni sería capaz de cómo gestionar la ira, la tristeza, la frustración, siendo un adulto totalmente inseguro y muy dependiente.

              Ansiedad por humillacion

Está claro que las experiencias nos van marcando como personas, sobre todo las que son completamente negativas, dando lugar a traumas que no serán reconocidos en un futuro no muy lejano.

Porque inciden en nuestra estabilidad emocional llegando a configurar a la persona adulta, configurando nuestras relaciones sociales y de pareja y como hacer frente a los problemas que la vida nos coloque.

Por todo esto es de suma importancia el poder tratar este tipo de problemas a través de un viaje a nuestro interior, pudiendo ser liberados de un gran peso,  aprendiendo  a gestionar nuestras emociones, pues, de esta manera, podremos disfrutar de la vida de una forma sana, en completa libertad y armonía con todo y todos.

Ten presente que............... "Si no sueltas tu PASADO, ¿con cuál de tus manos llegarás a agarrar tu FUTURO?"

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             el viaje del héroe herbolario arthemis